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Térence Atmane sobrevive a Mattia Bellucci y avanza a cuartos en Almaty

Térence Atmane se ganó el derecho a respirar un poco más tranquilo en Almaty. El francés apartó a Mattia Bellucci en la segunda ronda del ATP 250 kazajo, el jueves, al…

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Térence Atmane se ganó el derecho a respirar un poco más tranquilo en Almaty. El francés apartó a Mattia Bellucci en la segunda ronda del ATP 250 kazajo, el jueves, al término de un partido de casi tres horas y tres tie-breaks. Tras perder el primer set, se impuso por 6-7, 7-6, 7-6 para alcanzar los cuartos de final.

El resultado se debe tanto a la resistencia como a la calidad del tenis ofrecido. Bellucci llegaba con una racha de seis victorias y nunca dejó de llevar a Atmane al límite. Ninguno de los dos jugadores logró establecer una diferencia duradera; los tres sets se resolvieron, por tanto, en el estrecho margen de los juegos decisivos.

El resultado se debe tanto a la resistencia como a la calidad del tenis ofrecido.

Bellucci golpea primero

Mattia Bellucci ganó el primer set por 7-6, con un tie-break que se adjudicó por 7 puntos a 4. El italiano confirmó su buen momento reciente y supo mantenerse sólido en los momentos en que el partido podía abrirse. Frente a él, Térence Atmane no perdió el hilo, ni siquiera cuando el encuentro se decidía en apenas unos intercambios.

El francés respondió en el segundo set. Esta vez dominó el juego decisivo por 7 puntos a 2, restableciendo el equilibrio después de un set en el que no hubo margen alguno. Esta reacción cambió la temperatura del partido: Bellucci ya no solo defendía su ventaja, sino que tenía que afrontar de nuevo una batalla completa en el tercer set.

Esta capacidad para mantenerse concentrado después de perder un set es valiosa en el circuito. En Almaty, Atmane no necesitó jugar un partido perfecto; necesitó ser preciso cuando el servicio, el resto y la paciencia se volvían más importantes que los golpes espectaculares.

Tres tie-breaks, ninguna escapada

El tercer set prolongó el mismo guion. Ambos jugadores volvieron al tie-break, el tercero del día, y Atmane lo ganó por 7 puntos a 5. El marcador refleja la intensidad del enfrentamiento: 6-7, 7-6, 7-6. Sin dramatismos artificiales, simplemente un partido en el que cada set se decidió por un puñado de puntos.

Bellucci puede lamentar haber ganado el primer juego decisivo y haber mantenido el ritmo durante tanto tiempo. Sin embargo, su actuación no tiene nada de fracaso: llevó al francés hasta el límite del esfuerzo y confirmó el nivel que le había permitido encadenar victorias antes de Almaty.

Para Atmane, lo esencial está en otra parte. Vuelve a alcanzar unos cuartos de final en el circuito ATP y lo hace después de tener que remontar ante un rival combativo. En un torneo de esta categoría, este tipo de victoria puede contar tanto como la clasificación: valida la capacidad de ganar cuando el partido se niega a simplificarse.

Unos cuartos que preparar sin venirse arriba

El francés tendrá ahora que recuperarse rápidamente. Un partido de casi tres horas deja huella, sobre todo cuando se juega casi por completo bajo tensión. Pero también aporta una referencia mental: Atmane atravesó tres finales de set igualadas y ganó las dos últimas.

En Almaty, su recorrido continúa con un puesto en los cuartos de final. El próximo encuentro dirá si esta victoria fue un paréntesis de valentía o el punto de partida de una semana más ambiciosa. Por ahora, el francés ha hecho sobre todo lo que exigía el cuadro: encontrar un camino, incluso cuando no se parecía a ninguna autopista.

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