Redactado con la ayuda de herramientas de inteligencia artificial y comprobado mediante controles automatizados.
Este contenido se ha traducido automáticamente desde la versión francesa.
Hossam Hassan, exinternacional egipcio y figura destacada del fútbol africano, ha destacado recientemente la importancia de la experiencia colectiva de Marruecos en las ediciones anteriores del Mundial. Los Leones del Atlas, que alcanzaron las semifinales de la Copa Africana de Naciones y lograron una actuación destacada en 2022 en Catar, son hoy en día un modelo a seguir para muchas selecciones del continente. Según él, esta experiencia, tanto en términos de competitividad como de mentalidad, supone una gran ventaja para el país de cara a las próximas competiciones, en particular el próximo Mundial de 2026.
Durante el Mundial de 2022, Marruecos supo superar los retos que planteaban las condiciones climáticas extremas y la presión de un público extranjero para clasificarse para la fase final. Este éxito, que a menudo se atribuye a una solidez defensiva, un juego colectivo bien organizado y una cultura de resiliencia, ha redefinido las expectativas en torno a la selección nacional. Hassan, que ha dirigido varias selecciones africanas, considera que estos logros permitirán a los jugadores gestionar mejor las situaciones de alta presión, un aspecto crucial en un evento tan intenso como el Mundial.
Durante el Mundial de 2022, Marruecos supo superar los retos que planteaban las condiciones climáticas extremas y la presión de un público extranjero para clasificarse para la fase final.
Para el entrenador, la experiencia de años anteriores también ha permitido a Marruecos desarrollar una identidad táctica clara. Los partidos contra selecciones como Croacia o España en 2022 demostraron que la organización defensiva, unida a la capacidad de aprovechar los contraataques, podía permitir obtener resultados sorprendentes. Este enfoque, según él, podría adaptarse y evolucionar en función de los rivales y las limitaciones del torneo de 2026, en el que la competición se ampliará a 48 selecciones.
Marruecos, campeón de África en 2022, también se ha beneficiado del auge de sus jóvenes talentos. Hassan destaca que esta generación, acostumbrada a disputar partidos decisivos, está hoy preparada para afrontar nuevos retos. El Mundial de 2026, que se celebrará en Estados Unidos, Canadá y México, ofrecerá a los Leones del Atlas la oportunidad de demostrar su madurez frente a selecciones internacionales aún más variadas.
Por último, el seleccionador insiste en la importancia de la continuidad deportiva. Las selecciones internacionales, como la de Marruecos, deben mantener ahora un alto nivel de rendimiento entre dos ediciones del Mundial. Esto exige no solo una preparación rigurosa, sino también cohesión entre los clubes y las selecciones nacionales. Según Hassan, esta sinergia será decisiva para que la experiencia acumulada en 2022 sirva de base sólida para el próximo Mundial.


