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Los Kings de Los Angeles deberán comenzar su campamento sin Kevin Fiala. El delantero suizo se sometió a una nueva intervención relacionada con la grave lesión en la pierna sufrida en los Juegos Olímpicos de Milano-Cortina, y su calendario de regreso sigue abierto. Para un equipo que entra en una temporada de transición, con un nuevo ciclo ofensivo por instalar, la ausencia, aunque sea temporal, de uno de sus creadores más fiables llega en el peor momento.
Una operación de seguimiento, pero no un detalle menor
La franquicia no ha comunicado una fecha precisa para el regreso de Fiala a la competición.
La franquicia no ha comunicado una fecha precisa para el regreso de Fiala a la competición. El mensaje es, por tanto, prudente: se perderá el inicio del campamento de entrenamiento y luego se fijará un calendario según la evolución de su recuperación. Esta formulación evita una alarma excesiva, pero no minimiza nada. Una segunda intervención tras una fractura importante recuerda que el regreso al más alto nivel no depende únicamente de la voluntad o de volver a ponerse los patines.
Fiala se lesionó en febrero con Suiza contra Canadá, cuando una colisión con Tom Wilson lo dejó tendido en el hielo antes de ser evacuado. Operado por primera vez en Italia, se perdió el final de la temporada NHL. Varios meses después, el expediente médico aún no está cerrado cuando los jugadores retoman normalmente su rutina otoñal.
Los Kings pierden tiempo con un motor ofensivo
Antes de su lesión, Fiala había anotado 18 goles y 22 asistencias en 56 partidos. Este total no lo cuenta todo, pero da una idea del orden de magnitud: Los Angeles pierde, al menos al inicio de la preparación, a un jugador capaz de atacar la zona, producir en superioridad numérica y obligar a las defensas a ajustarse. En un equipo que ya ha cambiado de rostro durante la temporada baja, cada semana de campamento pesa más.
Los Kings vienen de una campaña frustrante, terminada en la primera ronda de los playoffs. También han pasado página en un aspecto importante con la retirada de Anze Kopitar y la llegada de Peter Laviolette detrás del banquillo. En este contexto, el campamento no sirve únicamente para volver a poner las piernas en marcha. Debe construir automatismos, repartir responsabilidades y aclarar las líneas. Fiala ausente, aunque sea brevemente, deja una silla vacía en este primer boceto.
Un ataque por reorganizar sin precipitación
La trampa sería sacar una conclusión definitiva incluso antes de la primera sesión de verdad. La información disponible no dice que Fiala se perderá el inicio de la temporada regular, sino solamente que comenzará su campamento con retraso. Pero el calendario es apretado: Los Angeles debe iniciar su temporada a finales de septiembre, y una preparación recortada siempre complica el equilibrio entre la prudencia médica y la necesidad de adquirir ritmo.
Para los Kings, la prioridad será no convertir una ausencia de septiembre en un problema de octubre. Las incorporaciones estivales y los jóvenes esperados en el campamento tendrán la oportunidad de disputar más minutos en los ensayos. No es lo ideal, pero resulta útil: un equipo que quiere evitar depender de dos o tres individualidades debe aprender a producir cuando una de ellas falta.
El caso Fiala va más allá de la simple enfermería
A sus 30 años, Fiala sigue teniendo contrato a largo plazo y ocupa un lugar central en el proyecto ofensivo de Los Angeles. Su lesión afecta, por tanto, tanto a la planificación deportiva como a la alineación inmediata. Los Kings no necesitan dramatizar para saber que su regreso debe ser sólido, no solo rápido.
Lo que suceda después se decidirá en los detalles médicos y en la respuesta del jugador sobre el hielo. Si la recuperación avanza sin contratiempos, esta alerta quedará como un tropiezo de preparación. Si la incertidumbre persiste, Los Angeles tendrá que encontrar muy pronto soluciones más duraderas para sus alas. Por ahora, el club gana sobre todo tiempo con una comunicación sobria, y Fiala entra en una nueva etapa de un regreso que aún requiere paciencia.