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Una decisión esperada antes del campamento
Ottawa quiere evitar abrir su campamento de entrenamiento con una cuestión de liderazgo todavía suspendida sobre el vestuario. Tras la marcha de Brady Tkachuk a Florida durante el verano, los Senators se encuentran oficialmente sin capitán y buscan estabilizar una jerarquía que ha cambiado mucho en pocas semanas. La dirección deportiva y el banquillo han multiplicado las conversaciones, con el objetivo de decidir antes del 16 de septiembre, fecha prevista para el inicio del campamento.
El asunto va mucho más allá de simplemente coser una C en una camiseta.
El asunto va mucho más allá de simplemente coser una C en una camiseta. Tkachuk encarnó durante varias temporadas la identidad más visible de Ottawa: intensidad, presencia física, producción ofensiva y una voz firme en los momentos tensos. Su traspaso desplazó el centro de gravedad del equipo. Los Senators siguen siendo ambiciosos, pero ahora deben definir quién transmitirá el mensaje diario en un grupo donde varios jóvenes líderes están ganando protagonismo.
Tres perfiles, tres lecturas del vestuario
Los nombres que más insistentemente aparecen son Thomas Chabot, Jake Sanderson y Tim Stutzle. Chabot representa la opción de continuidad. Presente desde hace casi una década, ha atravesado las temporadas de reconstrucción, los progresos más recientes y unas expectativas ahora más altas. Su perfil encaja con una organización que puede querer priorizar la experiencia, la estabilidad y el conocimiento íntimo del mercado de Ottawa.
Sanderson ofrece una visión más orientada al futuro. A sus 24 años, ya está consolidado como uno de los defensores principales de la plantilla y ocupa un lugar central en el proyecto deportivo. Confiarle la capitanía sería una señal contundente: los Senators aceptarían poner su liderazgo oficial en manos de un jugador todavía joven, pero ya estructurante por sus minutos de juego, su calma y su importancia en todas las situaciones.
Stutzle, por su parte, encarna a la estrella ofensiva en torno a la cual Ottawa puede seguir construyendo. Su temporada 2025-2026 confirmó su estatus como motor ofensivo, con una producción de primer nivel y una responsabilidad cada vez mayor. Nombrarlo capitán equivaldría a reconocer que el rostro de la franquicia es ahora también quien debe asumir la voz del grupo, no solo su ataque.
Un símbolo para pasar página
La situación es delicada porque Ottawa no busca únicamente un sucesor administrativo de Tkachuk. El club debe asimilar una ruptura emocional, sobre todo en un mercado donde las figuras de liderazgo importan mucho. La historia reciente de los Senators también recuerda que ya optaron por esperar sin capitán después de otras salidas importantes. Esa opción sigue existiendo, pero las señales actuales apuntan más bien a un nombramiento rápido.
El calendario empuja en esa dirección. El campamento debe servir para preparar las líneas, establecer los automatismos e integrar los nuevos equilibrios, no para prolongar un debate sobre la autoridad interna. Al aclarar la capitanía antes del regreso, Ottawa daría a su vestuario una referencia clara desde los primeros entrenamientos. Eso no resolverá por sí solo la pérdida de Tkachuk, pero puede evitar que su ausencia siga definiendo el comienzo de la temporada.
Una elección que dirá cuál es la ambición de Ottawa
Chabot, Sanderson y Stutzle cuentan tres versiones posibles del mismo proyecto. Chabot sería la elección de la experiencia y del relevo veterano. Sanderson sería la del defensor llamado a sostener el ciclo competitivo. Stutzle sería la de la estrella ofensiva asumiendo plenamente el papel de franchise player. Ningún perfil es trivial, y precisamente eso hace que la decisión sea estructural.
Para Ottawa, el próximo anuncio pesará, por tanto, más que un nombramiento interno. Dirá cómo interpreta la organización su propio momento: un equipo todavía en transición, un grupo listo para confiar el timón a su generación emergente, o una formación que quiere asegurar su vestuario con la voz más experimentada. Después de un verano que cambió su identidad, el club se dispone a elegir la que quiere mostrar desde septiembre.