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Alcaraz de vuelta en Cincinnati: seis meses de sacrificio para salvar una muñeca de oro

Carlos Alcaraz no ha vuelto a golpear una pelota en competición desde la primavera. Lesionado en la muñeca derecha en abril en el torneo de Barcelona, el español de 23…

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Carlos Alcaraz no ha vuelto a golpear una pelota en competición desde la primavera. Lesionado en la muñeca derecha en abril en el torneo de Barcelona, el español de 23 años tuvo que renunciar a defender sus títulos en Roland-Garros y luego en Wimbledon, dos torneos de Grand Slam que había ganado en 2025. La información contrastada por varios medios españoles y franceses indica que su regreso está ahora programado para el Masters 1000 de Cincinnati, que comienza el 16 de agosto en Ohio. Un rayo de luz en seis meses de temporada negra.

La lesión que lo cambió todo

Fue en la tierra batida de Barcelona, a finales de abril de 2026, cuando todo cambió.

Fue en la tierra batida de Barcelona, a finales de abril de 2026, cuando todo cambió. Alcaraz siente un dolor agudo en la muñeca derecha, la que genera el efecto y la potencia de su drive, su arma principal. El diagnóstico descarta la hipótesis de un simple bajón: la lesión es demasiado seria para esperar aguantar en Roland-Garros, donde es doble defensor del título.

El 24 de abril, el español publica un mensaje sobrio: no defenderá su corona en la Porte d'Auteuil. Una decisión dura, validada por su entrenador Juan Carlos Ferrero y todo su equipo médico. A continuación, se confirma su baja para Wimbledon. La hierba londinense, escenario de sus coronaciones en 2024 y 2025, no verá su tenis eléctrico este año.

El anuncio provoca una onda expansiva en el vestuario. Jannik Sinner, su gran rival y número uno del mundo, confiesa a TennisTemple que hay que «no precipitarse en absoluto», añadiendo que «Carlos es demasiado importante para el tenis». La ausencia del español priva al circuito de la rivalidad más vibrante desde la era Federer-Nadal.

Seis meses de paciencia calculada

Al renunciar a dos Grand Slams, Alcaraz ha asumido un riesgo medido pero doloroso. A los 23 años, con siete títulos importantes y victorias en todas las superficies, podía permitirse mirar a largo plazo. Su entorno optó por una prudencia radical: sin atajos, sin infiltraciones arriesgadas, sin regreso precipitado.

El razonamiento es simple: una lesión mal tratada en la muñeca puede volverse crónica y comprometer una carrera. Juan Martín del Potro, cuyo recorrido fue devastado por problemas similares, encarna el contraejemplo que Ferrero quiere evitar. «Cuando esté resuelto, estará resuelto», declaró Alcaraz en mayo, negándose a fijar un calendario antes de estar totalmente curado.

El equipo médico construyó un protocolo de rehabilitación de varios meses, alternando fortalecimiento muscular, fisioterapia y reposo controlado. El objetivo: solidificar la articulación sin sacrificar la movilidad, parámetro esencial para un jugador cuyo lift de drive supera regularmente las 3500 revoluciones por minuto. Ninguna fecha de regreso se filtró antes de la segunda mitad de julio, cuando Tennis-Minute revela que Cincinnati está en el punto de mira.

La cita de Cincinnati

El Masters 1000 de Ohio constituirá la primera prueba en condiciones reales. La superficie rápida norteamericana solicita la muñeca de manera diferente a la tierra batida, con impactos más violentos en el golpeo. Seis meses de reposo han permitido, sin embargo, según la información disponible, una cicatrización completa. Si el español supera este obstáculo sin alertas, el US Open, programado del 31 de agosto al 13 de septiembre en Nueva York, se convierte en un objetivo creíble.

Alcaraz ha vuelto al camino del entrenamiento a principios de julio en Villena, en su academia personal. Primero sin raqueta, luego con sesiones ligeras progresivamente intensificadas. Los cortos vídeos difundidos por su equipo de comunicación muestran a un jugador afilado, sonriente, cuyo brazo derecho parece haber recuperado su fluidez natural. La prudencia sigue siendo, no obstante, la palabra clave: ninguna decisión sobre Flushing Meadows se anunciará antes de haber observado cómo reacciona la muñeca a la sucesión de partidos en Ohio.

En ausencia de Alcaraz, Jannik Sinner ha consolidado su lugar como número uno mundial sin encontrar oposición del calibre del español. Sus reencuentros en la pista dura americana, si se concretan ya en Cincinnati, prometen electrizar un final de temporada que espera su chispa.

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