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Eala en la historia, Fritz en la cima: la noche que dio la vuelta a Washington

Hizo falta un lunes de agosto tormentoso para que Washington se convirtiera en el escenario de un doble estreno. A un lado de la red, Alexandra Eala derribó un muro al…

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Hizo falta un lunes de agosto tormentoso para que Washington se convirtiera en el escenario de un doble estreno. A un lado de la red, Alexandra Eala derribó un muro al vencer a la número tres del mundo, Jessica Pegula. Al otro, Taylor Fritz domó al prodigio español Rafael Jodar para reencontrarse con un trofeo que se le resistía desde hacía meses. Dos finales, dos hazañas y un torneo que termina en apoteosis.

Eala, el triunfo de una pionera

Con un set en contra ante Pegula, la estadounidense mejor clasificada del cuadro, la filipina de 21 años podría haberse rendido.

Con un set en contra ante Pegula, la estadounidense mejor clasificada del cuadro, la filipina de 21 años podría haberse rendido. Ella eligió lo contrario. En un tercer set de ferocidad clínica, Eala le endosó un 6-0 a una rival que no perdía un set por ese marcador desde hacía casi dos años. Todo después de borrar un break en contra en la segunda manga, prueba de que la confianza no se construyó sobre arena. Con 4-2 en contra en ese segundo set, Eala remontó encadenando cuatro juegos consecutivos, un giro que visiblemente quebró el ímpetu de la estadounidense.

Su recorrido en Washington quedará como el momento en que el tenis femenino ganó una nueva figura. Proveniente de la Rafa Nadal Academy, Eala ya encarnaba un símbolo: única filipina en el top 1000 hace tres años, ahora se ubica en el vigésimo puesto mundial. Su victoria en la final del WTA 500 de Washington la convierte en la primera jugadora de la historia de su país en lograr un título en el circuito principal. El tipo de estadística que impone respeto y que promete días ruidosos por venir.

Fritz, el fin de una travesía por el desierto

Taylor Fritz nunca dejó de golpear fuerte. Pero desde su triunfo en Indian Wells en marzo de 2022, el californiano no había vuelto a ganar ningún torneo por encima del nivel ATP 250. Tres finales perdidas en 2026 antes de este lunes, incluida la de Delray Beach en febrero. La duda, con el tiempo, empezaba a colarse en las conversaciones.

Ante Jodar, de 19 años y ya vigésimo del mundo, Fritz se mantuvo firme donde todo podría haberse desmoronado. El tie-break del primer set, dominado por 7 puntos a 2, marcó el tono. El break decisivo con 5-4 en el segundo validó un guion que el estadounidense conocía de memoria pero que ya no lograba cerrar. Undécimo título en su carrera, primero de la temporada y ascenso al octavo puesto mundial: el respiro es total.

Una doble señal para lo que viene

Eala y Fritz no pelean en la misma categoría de experiencia, pero su lunes en Washington responde a la misma pregunta. Una demuestra que su cuarto de final en Wimbledon contra Swiatek no fue un accidente en el camino. El otro recuerda que a los 28 años, en un Top 10 que se regenera a toda velocidad, su margen de mejora aún existe. Para Fritz, esta victoria llega en el momento ideal: el US Open se acerca y un estadounidense en plena confianza sobre pista dura sigue siendo una amenaza que nadie toma a la ligera.

La gira estadounidense sobre pista dura apenas comienza. Toronto y Montreal acogen esta semana los dos Masters 1000. Eala llega con un nuevo estatus, Fritz con una confianza recuperada. Ambos saben ahora que Washington 2026 quedará como el torneo donde todo cambió.

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