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Олимпия - Барселона: el Barça vuelve a tomar el control en Milan

El Barça recuperó el control allí donde era necesario tenerlo: en Milán, frente a un equipo de Armani Olimpia que nunca llegó a descolgarse por completo. Los catalanes…

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Este contenido se ha traducido automáticamente desde la versión francesa.

El Barça recuperó el control allí donde era necesario tenerlo: en Milán, frente a un equipo de Armani Olimpia que nunca llegó a descolgarse por completo. Los catalanes se impusieron 89-81 el jueves en la séptima jornada de la Euroliga, manteniendo la ventaja durante la mayor parte del encuentro sin lograr sentenciarlo muy pronto. Una victoria construida con paciencia y asegurada cuando Milán intentó su último acercamiento.

Un inicio serio, sin acelerarse

La puntería de Joel Parra desde lejos ayudó a los visitantes a iniciar bien la noche, pero Olimpia encontró rápidamente la manera de ralentizar el juego y devolver el marcador al empate.

Barcelona tomó las riendas en el primer cuarto, que ganó 23-21. La puntería de Joel Parra desde lejos ayudó a los visitantes a iniciar bien la noche, pero Olimpia encontró rápidamente la manera de ralentizar el juego y devolver el marcador al empate. El Barça conservó su ventaja al descanso, 44-40, sin conseguir transformar su dominio en una diferencia cómoda.

Este contexto dio al partido una fisonomía particular. Los catalanes tenían la iniciativa, mientras que Milán se mantenía al alcance. Por eso, cada posesión importante parecía exigir una respuesta, a veces con un tiro exterior, a veces con un rebote o una falta provocada. El Barça no podía conformarse con un buen momento: tenía que repetir las secuencias limpias.

Punter y Gibson cierran la puerta

A la vuelta de los vestuarios, los visitantes crearon la diferencia más significativa de la noche. Su agresividad ofensiva y una mayor eficacia llevaron la ventaja hasta los catorce puntos, 66-52. Sin embargo, Milán se negó a desaparecer y se acercó a 68-64 antes de que un tiro sobre la bocina de Myles Cale Gibson devolviera aire al Barça.

En el último cuarto, Kevin Punter tomó el relevo cuando el ataque catalán buscaba una solución clara. Sus cinco puntos consecutivos alejaron la amenaza milanesa. Gibson, activo en ambos lados de la cancha, también contribuyó después a ampliar la ventaja hasta 83-69 a poco más de tres minutos del final. Este margen permitió al Barça controlar el desenlace pese a la insistencia local.

Punter terminó con 17 puntos, por delante de Tyrese Martin con 14, Gibson con 13 y Parra con 12. Willy Hernangómez Nebo aportó 11 puntos. Por parte milanesa, Shavon Shields Burnell anotó 15 puntos, mientras que Leandro Bolmaro y Darius Thompson alcanzaron cada uno las 12 unidades. Las cifras cuentan un éxito colectivo más que una exhibición individual.

Una respuesta tras el tropiezo europeo

Esta cuarta victoria europea de la temporada llega en un momento útil para Barcelona, derrotado en su anterior partido de Euroliga por el Olympiacos. También confirma la idea defendida por Aleksander Sekulic: su equipo puede ganar apoyándose primero en su defensa y en un reparto amplio de responsabilidades.

Milán conservó durante mucho tiempo sus opciones, pero no encontró la secuencia que podría haber invertido la relación de fuerzas. El Barça se marcha así de Italia con un resultado sólido y una señal más importante que la diferencia final: en un partido áspero, supo mantener la calma cuando el encuentro se estrechó.

El calendario devuelve ahora a los catalanes a la Liga Endesa y a la visita de Casademont Zaragoza el sábado. El objetivo será prolongar esta solidez, en lugar de dejar que esta victoria milanesa se convierta en un simple paréntesis bien ordenado en la clasificación.

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