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Los Houston Rockets mantuvieron su inicio de temporada perfecto al imponerse a los Atlanta Hawks por 120-110 en el Toyota Center. Esta cuarta victoria en cuatro partidos, sin embargo, no fue un paseo: Atlanta mantuvo el ritmo durante mucho tiempo, antes de ceder cuando Houston finalmente impuso su potencia cerca del aro y su acierto en los momentos decisivos.
Alperen Sengun fue la referencia más estable de la noche. El pívot turco acumuló 29 puntos, 9 rebotes y 9 asistencias, quedándose muy cerca de un triple-doble que habría resumido perfectamente su influencia. Kevin Durant añadió 22 puntos, mientras que Jabari Smith Jr. aportó 16 puntos y 12 rebotes. Los Rockets encontraron varias formas de atacar, sin depender de un solo tirador ni de una única secuencia de genialidad.
El pívot turco acumuló 29 puntos, 9 rebotes y 9 asistencias, quedándose muy cerca de un triple-doble que habría resumido perfectamente su influencia.
Atlanta resiste antes del quiebre
Los Hawks empezaron el partido con buen pie. Ganaban 66-63 al descanso gracias a un juego colectivo aplicado y a la buena actividad ofensiva de Jalen Johnson. El alero terminó como máximo anotador de Atlanta con 21 puntos, respaldado por las 20 unidades de CJ McCollum. El partido seguía abierto a mediados del tercer cuarto, cuando una canasta de Aaron Wiggins dio una breve ventaja a los visitantes.
Houston entonces cambió de marcha. Los Rockets respondieron con un parcial de 9-0 para recuperar el control y después contuvieron la reacción rival con mayor presencia en el rebote y más balones jugados en la pintura. Atlanta llegó a reducir la diferencia a 95-93 al comienzo del último cuarto, pero esa remontada fue más una última advertencia que un punto de inflexión.
Un 14-0 que cierra la puerta
La respuesta texana fue contundente. Houston encadenó 14 puntos sin conceder ninguno, con tiros exteriores de Reed Sheppard y Tari Eason en medio de la racha. En unas pocas posesiones, el partido pasó de un final tenso a una ventaja de 109-93. Atlanta nunca pudo recuperar el hilo.
La diferencia en el rebote pesó mucho: Houston terminó con 61 capturas frente a las 46 de Atlanta. Los Rockets también lanzaron con un 53,1 % frente al 42,9 % de sus rivales. Sus 26 tiros libres convertidos ofrecieron otro colchón valioso cuando el partido se puso tenso. Atlanta, por su parte, solo convirtió 11 de sus 39 intentos de tres puntos, un rendimiento demasiado bajo para compensar el dominio interior de Houston.
Dos lecciones distintas para lo que viene
Para Houston, este segundo duelo ganado contra Atlanta en tres días confirma una identidad ya clara: un equipo profundo, capaz de sobrevivir a las ausencias y de hacer valer su físico. Marcus Smart y Steven Adams seguían sin estar disponibles, pero Ime Udoka pudo contar con una rotación lo bastante amplia como para conservar energía hasta el final.
Atlanta se marcha con una derrota menos contundente de lo que pareció durante tres cuartos, pero con un problema recurrente: el ataque se atascó en el peor momento. Los Hawks recibirán a Miami el miércoles con la necesidad de recuperar la fluidez. Los Rockets, por su parte, viajarán a Milwaukee con un balance perfecto y una certeza: su arranque no tiene nada de accidente de calendario.
