Baloncesto

París se encuentra en el centro del gran giro de las franquicias en la EuroLeague

La EuroLeague avanza hacia una transformación importante de su modelo. El proyecto presentado a los accionistas prevé una competición ampliada a 24 equipos a partir de…

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Una expansión que cambia la escala

La EuroLeague avanza hacia una transformación importante de su modelo. El proyecto presentado a los accionistas prevé una competición ampliada a 24 equipos a partir de la temporada 2027-2028, con un papel mucho más importante para las franquicias permanentes. La idea ya no es solo ampliar el nivel deportivo: se trata de estabilizar el valor comercial de la liga, asegurar más proyectos a largo plazo y atraer a inversores capaces de financiar este crecimiento.

Los once candidatos preaceptados deben presentar ofertas firmes que representan cerca de 700 millones de euros en total.

La cifra más llamativa se refiere a los derechos de entrada. Los once candidatos preaceptados deben presentar ofertas firmes que representan cerca de 700 millones de euros en total. La EuroLeague también menciona más de 3,2 mil millones de euros en inversiones previstas durante cinco años. A este nivel, el debate supera ampliamente el calendario de los partidos. Afecta a la gobernanza, la propiedad de las plazas, el lugar de los clubes históricos y la competencia con otros proyectos que observan el baloncesto europeo.

París, en el grupo de candidatos

Paris Basketball forma parte de los once proyectos seleccionados para la siguiente fase. El club francés aparece en una lista amplia, junto a Valencia, Dubái, el Hapoel Tel Aviv, los London Lions, Nápoles, el PAOK Salónica, el Partizan Belgrado, el Estrella Roja de Belgrado, Roma Maxima y la Virtus Bolonia. En esta primera asignación habría ocho plazas disponibles, lo que significa que la candidatura parisina sigue en competición, sin garantía definitiva.

La presencia de París es lógica teniendo en cuenta su rápido ascenso en el baloncesto continental. El club llegó a la EuroLeague después de conquistar la EuroCup y ya ha cambiado de dimensión mediática y deportiva. Pero una franquicia permanente tendría un alcance diferente. Ofrecería una visibilidad más estable a los socios, los jugadores y el público, al tiempo que situaría el proyecto parisino en el círculo de los clubes que participan en la construcción comercial de la competición.

Un modelo más cerrado y, por tanto, más debatido

Esta evolución no será neutral. Una EuroLeague con 24 equipos puede ofrecer más enfrentamientos destacados, mercados e ingresos. También puede reducir el espacio concedido a la clasificación deportiva clásica si las plazas permanentes se convierten en mayoritarias. El proyecto menciona 21 franquicias de 24 equipos, o 20 según la situación de ciertos derechos existentes. La diferencia es técnica, pero la orientación está clara: la liga quiere acercarse a un modelo en el que prime más la estabilidad económica.

Para los clubes franceses, el reto es doble. París podría convertirse en un representante permanente del máximo nivel europeo, junto a otras plazas ya consolidadas o candidatas. Pero esta estabilidad tiene un coste e impone exigencias: presupuesto, pabellón, atractivo, garantías de gobernanza y capacidad para sostener una temporada europea larga y costosa. La candidatura no se ganará, por tanto, solo con la imagen de una capital atractiva. Tendrá que convencer por la solidez del proyecto.

Decisión prevista a finales de septiembre

El calendario ofrece ahora un marco preciso. Los once candidatos pasan por una fase de due diligence más exhaustiva, antes de una presentación ante los propietarios prevista para finales de septiembre de 2026. Será entonces cuando se determinen el número final de clubes seleccionados y su identidad para la primera etapa de expansión.

Para París, el expediente llega en un momento decisivo. El club ya ha demostrado que puede crecer rápidamente. La cuestión ahora es saber si puede establecerse de forma duradera en una competición que se vuelve más cara, más cerrada y más estratégica. Si la candidatura prospera, sería una de las decisiones más determinantes de su historia reciente. Si fracasa, la EuroLeague habrá enviado igualmente una señal: París ya es lo bastante creíble como para ser considerado en el mismo círculo que los grandes mercados europeos y los proyectos respaldados por capitales poderosos.

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