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Pablo Longoria lo había prometido: diversificar los ingresos del OM para no depender únicamente de los resultados deportivos. El presidente del Marsella acaba de pasar de las palabras a los hechos. Este jueves, 17 de julio de 2026, el club marsellés ha hecho oficial la renovación de su colaboración con Sublime Côte d'Ivoire, el programa turístico marfileño que lleva varias temporadas apareciendo en la camiseta del Olympique. Importe estimado: 15 millones de euros hasta 2029, una señal clara enviada por ambos socios a pocas semanas del inicio de la Ligue 1.
Un respiro muy bienvenido para Frank McCourt. El propietario estadounidense, que busca activamente un inversor minoritario para aligerar su carga financiera, ve cómo sus cuentas se alivian gracias a este acuerdo extra-deportivo. El OM, que se quedará sin Champions League la próxima temporada tras una campaña sin resultados a nivel europeo, debe lidiar con un presupuesto ajustado y una masa salarial que hay que controlar. Esta colaboración llega en el momento oportuno, en un momento en el que el club también debe asimilar varios cambios internos, entre ellos la llegada de Grégory Lorenzi a la dirección deportiva.
El propietario estadounidense, que busca activamente un inversor minoritario para aligerar su carga financiera, ve cómo sus cuentas se alivian gracias a este acuerdo extra-deportivo.
Una colaboración que sube de categoría
«Sublime Côte d'Ivoire» no es un patrocinador como los demás. El programa, impulsado por el Gobierno de Costa de Marfil, utiliza el deporte como escaparate turístico para promocionar el destino entre el público europeo. Con su presencia en la camiseta del Marsella, goza de una considerable exposición mediática —en la Ligue 1, en las copas nacionales y en los partidos europeos cuando el OM los disputa— y de una repercusión especial entre la diáspora marfileña y africana, muy presente en Marsella y en su región.
La prórroga hasta 2029 pone de manifiesto la satisfacción mutua. Para Costa de Marfil, el OM es un vector de imagen ideal: un club popular y con gran seguimiento, con una fuerte diáspora africana entre su público y un aura mediterránea que complementa a la perfección los argumentos turísticos de Costa de Marfil. Para Marsella, supone la garantía de unos ingresos estables durante tres temporadas más, independientemente de los avatares de la clasificación y de las clasificaciones para las competiciones europeas. El contrato anterior, más modesto, ya había demostrado la solidez del modelo: se trataba simplemente de consolidarlo a largo plazo y ampliar su alcance.
Qué cambia para el mercado de fichajes
En la práctica, estos 15 millones no van a revolucionar la política de fichajes del Marsella. Pero en un contexto en el que cada euro cuenta —McCourt ha dejado claro que ya no cubrirá los déficits por su cuenta—, esta entrada de dinero asegura el presupuesto de funcionamiento y ofrece un pequeño margen a Grégory Lorenzi, el nuevo director deportivo, para negociar con tranquilidad los últimos fichajes del mercado de verano. También permite plantearse algunas operaciones de cesión o de pago a plazos sin poner en peligro el equilibrio financiero.
El momento es aún más interesante, ya que el OM está ultimando varios asuntos candentes en el mercado de fichajes, entre ellos la renovación de algunos jugadores clave y la incorporación específica de un centrocampista ofensivo. Si bien este «premio gordo» marfileño no garantiza por sí solo un verano de grandes fichajes, sí que sienta las bases financieras para ello. La próxima prueba, por su parte, será deportiva: la reanudación de la liga y el regreso al Vélodrome, donde la camiseta con el lema «Sublime Côte d'Ivoire» seguirá mostrando esta colaboración atípica entre un club de fútbol y un programa turístico estatal.