Tenis

Zheng vuelve a encender Pekín y derrota a Svitolina para alcanzar las semifinales

Qinwen Zheng le dio al torneo de Pekín el tipo de victoria que cambia el ambiente de un día. Ante su público, la china derrotó a Elina Svitolina por 6-3, 7-6(6) en los…

Compartir

Redactado con la ayuda de herramientas de inteligencia artificial y comprobado mediante controles automatizados.

Qinwen Zheng le dio al torneo de Pekín el tipo de victoria que cambia el ambiente de un día. Ante su público, la china derrotó a Elina Svitolina por 6-3, 7-6(6) en los cuartos de final del WTA 1000, el viernes, para alcanzar las semifinales. Invitada por los organizadores después de una temporada marcada por problemas físicos, se impone a una rival de primer nivel y alcanza una semifinal de gran peso en su reconstrucción.

Un triunfo construido desde el resto

El marcador se resolvió en dos sets, pero también refleja una batalla de precisión.

El marcador se resolvió en dos sets, pero también refleja una batalla de precisión. Zheng no se limitó a resistir ante Svitolina: la obligó constantemente a jugar un golpe más en sus turnos de servicio. La china convirtió cuatro bolas de break, ganó una parte importante de los puntos tras el primer servicio de su rival y a menudo tomó el control del intercambio desde muy pronto para evitar las largas secuencias en las que la ucraniana desgasta a sus adversarias.

El primer set marcó la pauta. Svitolina sacó bien por momentos, pero Zheng aprovechó mejor los puntos importantes. Con 6-3, la lógica ya estaba clara: la jugadora local no había venido a sobrevivir al torneo, sino a marcar su rumbo.

El segundo set fue más tenso. Svitolina, séptima del mundo según los datos del partido, mantuvo más sus juegos de servicio y sumó siete aces en el encuentro. Pero Zheng conservó una calidad suficiente con su primer saque para protegerse y luego cerró el desempate por 8-6. No fue una puerta cerrada de golpe y con estruendo, sino un cerrojo girado con precisión.

Un resurgimiento que toma forma

Esta clasificación también cuenta porque llega después de un periodo menos lineal para Zheng. Tras caer en la clasificación por problemas físicos, especialmente en el codo, recupera en Pekín un nivel que recuerda por qué había entrado en la élite del circuito. El contexto añade importancia: ganar en casa, en un WTA 1000, contra una jugadora tan consolidada como Svitolina, no es simplemente un buen viernes.

Su invitación al cuadro podía parecer una apuesta de los organizadores. Ahora parece un verdadero motor del torneo. Zheng ya había enviado señales antes en la temporada, pero estos cuartos de final ofrecen una confirmación más clara: sus piernas responden mejor, su resto muerde más y su juego recupera cierta autoridad.

También hay que valorar la calidad de la rival. Svitolina no regaló el partido. Salvó varias bolas de break, se aferró al segundo set y obligó a Zheng a terminar bajo presión. Precisamente eso hace interesante la victoria: la china no se limitó a aprovechar un bajón, sino que mantuvo la firmeza cuando el partido podía complicarse.

Mertens, la próxima prueba

A continuación le espera Elise Mertens, otra jugadora llena de confianza después de su recorrido en Pekín. El desafío cambiará de naturaleza: tendrá menos peso simbólico que un duelo contra Svitolina, pero presentará muchos peligros tácticos ante una rival capaz de variar, defender desde atrás y romper el ritmo.

Para Zheng, el objetivo es fácil de formular y difícil de lograr: mantener el impulso sin dejarse devorar por las expectativas del público. Pekín le ofrece un escenario ideal para recuperar altura. Acaba de demostrar que puede ganar allí un partido importante; el sábado tendrá que demostrar que puede encadenar victorias.

Compartir
Todas las noticias