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Fils, Djokovic, Jacquemot: una jornada francesa a seguir de cerca

La gira asiática sube un nivel este miércoles, con dos cuadros ATP 500 que se abren casi como un espejo entre Tokio y Pekín. Para el público francés, el enfrentamiento…

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La gira asiática sube un nivel este miércoles, con dos cuadros ATP 500 que se abren casi como un espejo entre Tokio y Pekín. Para el público francés, el enfrentamiento más inmediato opone a Arthur Fils y Luca Van Assche, mientras Novak Djokovic regresa a la capital china después de once años de ausencia y Elsa Jacquemot se estrena en su WTA 1000 contra Magdalena Frech.

Tokio pone las cosas en marcha entre franceses

El sorteo de Tokio ha reservado un inicio tan familiar como traicionero: Arthur Fils contra Luca Van Assche.

El sorteo de Tokio ha reservado un inicio tan familiar como traicionero: Arthur Fils contra Luca Van Assche. Los dos franceses se conocen bien, pero el contexto da un matiz particular a esta primera ronda. Fils llega al cuadro principal a través de la fase de clasificación, consecuencia de una inscripción tardía que le obligó a tomar el camino menos cómodo. En un ATP 500 tan denso, este desvío no es insignificante: le ha añadido partidos, referencias, pero también desgaste.

El encuentro está programado en el Colosseum, no antes de las 9 horas en Francia. Enfrenta dos trayectorias que se cruzan a menudo en las conversaciones sobre el tenis francés. Fils juega ahora con un estatus más pesado de llevar, el de un jugador instalado muy cerca del top 10 mundial. Van Assche, por su parte, todavía busca el resultado que transforme una buena progresión en una verdadera señal en el circuito principal.

Tokio no es un escenario neutro para Fils. Allí ganó en 2024, un recuerdo útil cuando hay que entrar rápido en un torneo en el que la menor bajada de tensión sale cara. El partido no ofrece solo un billete para la segunda ronda: también dirá cómo digiere Fils su nuevo rango, en una semana en la que cada punto puede contar de cara al final de temporada.

Djokovic regresa a una pista perfecta

En Pekín, Novak Djokovic retoma un viejo hilo. El serbio no había jugado el China Open desde 2015, pero su historia con el torneo roza la anomalía estadística: seis participaciones, seis títulos, veintinueve victorias, ninguna derrota. La cifra es lo bastante clara como para prescindir de adornos.

Su primer rival será Nuno Borges, situado en torno al puesto 49 mundial. Djokovic llega como cabeza de serie número 6 y vuelve a un torneo ATP 500 en el que su nombre todavía pesa muchísimo, incluso después de una temporada gestionada con más pausas. Este regreso a Pekín tiene, por tanto, dos lecturas. La primera es deportiva: hay que ganar un partido de reaparición, recuperar los automatismos y controlar los intercambios contra un jugador capaz de aguantar desde el fondo. La segunda es simbólica: Djokovic vuelve a pisar un torneo que durante mucho tiempo pareció su salón privado, sin sofá pero con muchos más trofeos.

El cuadro le promete después un recorrido exigente, con nombres como Alexander Zverev o Daniil Medvedev posibles más adelante. Por ahora, el primer examen sigue siendo sencillo de formular: transformar el recuerdo perfecto de Pekín en rendimiento del día.

Jacquemot busca un punto de apoyo en Pekín

El programa no se limita a las grandes figuras masculinas. Elsa Jacquemot también debuta en Pekín, frente a Magdalena Frech. El desafío está claro: el WTA 1000 chino deja poco tiempo para asentarse, sobre todo contra una jugadora capaz de imponer mucha densidad en el intercambio.

Para Jacquemot, este tipo de cita cuenta por partida doble. Ofrece puntos, pero sobre todo una medida del nivel que hay que mantener en los grandes cuadros. La francesa no necesita un relato grandioso para hacer interesante su partido: un buen primer servicio, solidez en las diagonales y algunas tomas de iniciativa bien elegidas pueden bastar para poner en dificultades a una rival más regular en el circuito.

El día tiene, por tanto, una verdadera coherencia francesa: un duelo fratricida en Tokio, una oportunidad que aprovechar en el lado WTA y el regreso de un monumento del circuito a Pekín. Los resultados dirán si este miércoles solo estaba cargado sobre el papel o si dejará una huella más clara en el final de la temporada asiática.

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