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La NBA quería acelerar su implantación europea apoyándose en la Euroliga. Los clubes accionistas le respondieron que no, al menos en esta forma. Reunidos en Cernobbio, Italia, los propietarios de la principal competición del continente rechazaron la propuesta inicial, considerada demasiado desequilibrada. El mensaje es claro, pero no cierra del todo la puerta: las conversaciones siguen siendo posibles, siempre que la NBA vuelva con una propuesta más respetuosa con el modelo europeo.
Un rechazo más político que simbólico
La reunión del 6 de octubre no era una simple formalidad del calendario.
La reunión del 6 de octubre no era una simple formalidad del calendario. Desde hace meses, la NBA avanza en su proyecto NBA Europe, concebido con el apoyo de la FIBA y anunciado como una nueva competición que podría comenzar ya en otoño de 2027. Para ganar tiempo, credibilidad deportiva y ciudades importantes, la vía más eficaz pasaba por un acuerdo con la Euroliga.
Los clubes accionistas no aceptaron los primeros términos propuestos. Según los relatos coincidentes de medios estadounidenses y europeos, varios dirigentes consideraron que la oferta infravaloraba el trabajo construido durante dos décadas por los clubes y por la organización actual. El reproche, por tanto, no es solo financiero. Afecta a la gobernanza, a la identidad deportiva y al lugar que conservarían los clubes europeos en una arquitectura dirigida por la liga norteamericana.
La palabra más dura mencionada en torno a la reunión, la de propuesta «colonialista», refleja bien la tensión del momento. No hay que verla como una simple ocurrencia de pasillo: detrás de la expresión está el temor a que clubes históricos se conviertan en accesorios locales dentro de un producto mundial diseñado en otro lugar.
La expansión, principal punto de fricción
Uno de los puntos sensibles tiene que ver con el desarrollo de la propia Euroliga. La competición cuenta hoy con trece clubes accionistas y veinte equipos participantes en total. Su plan estratégico prevé una transformación progresiva de las licencias de larga duración en franquicias, así como una expansión hacia nuevos mercados.
Sin embargo, según varios medios, la NBA quería que la Euroliga suspendiera esta trayectoria durante las negociaciones. Para los clubes, aceptar esta congelación habría significado ralentizar su propio proyecto justo cuando la competición quiere consolidar a sus miembros, atraer nuevos inversores y asegurarse determinadas ciudades codiciadas.
La declaración oficial de la Euroliga no menciona directamente a la NBA. Insiste más bien en las decisiones aprobadas en Cernobbio: continuación del plan a diez años, trabajo sobre las franquicias, examen de nuevas candidaturas y recomendación final prevista para las próximas semanas. Es una manera muy institucional de decir que la casa sigue levantando sus muros mientras el vecino propone una gran remodelación del barrio.
La NBA mantiene su rumbo europeo
Este rechazo no pone fin al proyecto NBA Europe. Adam Silver ya explicó que la NBA avanzaba con o sin acuerdo con la Euroliga, aunque una alianza haría que el lanzamiento fuera mucho más sólido. El proyecto previsto en torno a dieciséis equipos, de los cuales una mayoría serían franquicias permanentes, apunta a ciudades como París, Londres, Madrid, Barcelona, Berlín o Atenas.
La verdadera cuestión pasa a ser, por tanto, la relación de fuerzas. Sin acuerdo, la NBA puede intentar crear una competencia directa, con su prestigio, sus recursos comerciales y el atractivo de su marca. Pero entonces tendría que convencer a clubes, inversores, pabellones, operadores audiovisuales y públicos ya vinculados a complejos equilibrios nacionales y continentales.
Para la Euroliga, el desafío es el inverso: demostrar que puede crecer rápido, poner mejor en valor a sus clubes y aclarar su modelo sin dar la impresión de cerrarse por reflejo. El rechazo de Cernobbio se parece menos a un punto final que a la primera verdadera negociación. La NBA ya sabe que su logotipo no será suficiente. Y los clubes europeos saben que la presión no desaparecerá con una votación.