Redactado con la ayuda de herramientas de inteligencia artificial y comprobado mediante controles automatizados.
Este contenido se ha traducido automáticamente desde la versión francesa.
Para su regreso al Masters 1000 de Cincinnati, Novak Djokovic esperaba recuperar sensaciones antes del US Open. No hubo segunda ronda. El serbio cayó el sábado en su debut, derrotado por el argentino Thiago Tirante, 50º del mundo, en tres sets (6-2, 4-6, 6-4). Un revés que despeja aún más un cuadro masculino ya privado de sus dos principales cabezas de cartel.
Una primera manga engañosa
Novak Djokovic disputaba su primer partido oficial desde Wimbledon, donde su camino se detuvo en semifinales.
Novak Djokovic disputaba su primer partido oficial desde Wimbledon, donde su camino se detuvo en semifinales. No había jugado este torneo de Ohio desde su título de 2023, y este regreso tan esperado duró poco. El inicio, sin embargo, dejaba entrever lo mejor: el serbio se llevó la primera manga 6-2 con autoridad, apoyado en un servicio fiable y una cobertura de pista siempre impecable. Luego la máquina se gripó. Visiblemente mermado físicamente, retrocedió en los intercambios largos y dejó que el argentino impusiera su ritmo desde el fondo. Tirante, contundente con el drive y sólido al saque, nunca flaqueó: dos mangas ganadas 6-4, 6-4, y ahí está el 50º del mundo en la siguiente ronda, firmando de paso la mejor victoria de su carrera.
Un cuadro diezmado por las bajas
Esta eliminación se suma a dos ausencias de peso. Jannik Sinner, número uno del mundo, se había dado de baja a principios de mes, molestias en la rodilla derecha. Carlos Alcaraz, vigente campeón, también renunció por lesión, lo que alimenta dudas sobre su presencia en el US Open. En el espacio de una semana, el torneo ha perdido a sus tres mayores atractivos. La atención se traslada mecánicamente a Alexander Zverev y Taylor Fritz, promovidos a favoritos de un cuadro que nadie imaginaba tan abierto. Para los jugadores en busca de puntos y confianza antes de la última cita de Grand Slam de la temporada, la oportunidad es real, y los outsiders pueden legítimamente soñar con un recorrido profundo.
Un ensayo general abortado
Cincinnati ocupa tradicionalmente un lugar especial en el calendario: última gran cita antes del US Open, el torneo sirve de ensayo general en pista dura estadounidense. Djokovic ya ha triunfado allí, y su última participación se remontaba precisamente a su corona de 2023. Esta cita fallida le priva de una valiosa puesta a punto a quince días del Grand Slam neoyorquino. Para un jugador acostumbrado a ir a más a lo largo de la gira estival, marcharse sin una sola victoria constituye una anomalía, y su estado de forma se convierte en la principal incógnita de su final de temporada.
El US Open en el horizonte
Este revés plantea una pregunta simple: ¿en qué estado afrontará Djokovic el US Open, cuyo inicio está fijado para el 30 de agosto? Privado de referencias en pista dura estadounidense, sin victorias desde su regreso, se presentará en Nueva York con las certezas bajo mínimos. Tanto su cuerpo como su tenis serán observados, mientras que la competencia ya ha acumulado partidos. Por su parte, Tirante gana una exposición repentina y un puesto en la siguiente ronda, prueba de que ningún cuadro está escrito de antemano. El torneo, por su parte, continúa sin sus cabezas coronadas, y el camino parece despejado para una quincena llena de imprevistos. Queda por ver si el serbio, acostumbrado a las remontadas espectaculares, sabrá enderezar el rumbo de aquí al Grand Slam neoyorquino.
